El masaje hara, un masaje energético


El vientre es considerado por los samurais de la era Meiji, una zona del cuerpo que permite mantener la salud de todo el organismo. Esta zona del vientre es el lugar de asentamiento del alma, de la voluntad, y de la bravura.

Para los japoneses, la energía vital se asienta en el corazón del vientre, y más concretamente a algunos centímetros por encima del ombligo.

Para el mantenimiento de la fuerza vital y del soplo de la vida, los samurais pusieron a punto una técnica de masaje en el abdomen, llamada masaje hara. El método se declina a la vez como un masaje psicocorporal y un masaje energético.

Los guerreros samurais recurrían a un masaje del vientre para resolver la pérdida del vitalidad después de un combate, de una batalla, o de una depresión pasajera. Con un masaje hara, se vuelve a recuperar el tono corporal, y se optimiza la voluntad. El acercamiento manual apunta a la armonización de los flujos energéticos en el organismo, y de ahí, la mejora del funcionamiento de los órganos internos.

El masaje hara es esencialmente un acercamiento manual de tipo energético. Es el método original del Shiatsu.

El masaje hara en la práctica

El masaje hara presenta aspectos muy similares con el Chi Nei Tsang de Mantak Chia, especialmente a la hora de practicarlo. El masaje puede realizarse sobre una mesa de masajes o sobre el suelo. El receptor está generalmente en ropa interior durante la sesión.

El masajista aplica aceite de masaje a nivel del abdomen del paciente. Actúa así sobre los meridianos y puntos de acupuntura que circundan el ombligo de su paciente.

Con el masaje hara, el terapeuta actúa igualmente sobre los órganos internos, concretamente aquellos que se encuentran en la zona del abdomen. El masajista disuelve las tensiones que impiden al organismo que funcione correctamente. El masaje hara permite la armonización de la energía vital.

Via puntofape.com

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