Métodos de relajación para preescolares

Al igual que los adultos, los niños de preescolar a veces deben hacer frente a sensaciones de estrés, tensión y ansiedad. Sus padres y educadores pueden enseñarles métodos de relajación para que estos pequeños puedan reconocer lo que sienten, liberar su tensión interna, relajar tanto su mente como su cuerpo y recuperar la sensación de autocontrol y paz.

La risa

La risa, considerada con frecuencia la mejor medicina, es una técnica de relajación beneficiosa para los niños, ya que favorece la actitud positiva y la sensación de felicidad. Además, la risa también resulta útil para relajar la mayor parte de los músculos faciales. Hay muchas formas de estimular la risa en los niños, como hacer bromas tontas, jugar a algo divertido, ver películas graciosas o simplemente hacer juntos el payaso.

Respiración profunda

La respiración profunda es un conocido método de relajación que funciona tanto en preescolares como en adultos. Enseña a los niños a respirar inhalando y exhalando el aire siguiendo un ritmo regular. Podrías hacerles una demostración de ese patrón de respiración uniforme. Haz que respiren de esta forma durante unos 15 segundos.

Acostarse

Acostarse en un ambiente tranquilo suele estimula la sensación de relajación. Instruye al pequeño para que se acueste y permanezca inmóvil, como si fuera una estrella de mar que está sobre una roca bajo el sol. Pídele que emplee ese momento de tranquilidad para pensar en diversas formas de ayudar a los demás. Deja que el niño permanezca acostado durante unos cinco minutos.

Tensar los dedos de los pies

El método de poner en tensión los dedos de los pies ayudará a los preescolares a relajarse sacando la tensión fuera del cuerpo. Instrúyelos para que se acuesten y muevan los dedos de los pies. Pídeles que tensen los dedos, como “tirando” de ellos hacia su rostro, manteniéndolos en esa postura mientras cuentan hasta diez. Para obtener mejores resultados, repite el ejercicio unas cinco veces.

Visualización

La visualización es unan poderosa herramienta que resulta muy útil para estimular la relajación. Pide al niño que se siente en silencio y que cierre los ojos. A continuación, dile que intente visualizar alguna escena o situación positiva, como su cuento de hadas favorito o un momento de juego en el parque con los amigos.

Terapia del color

La terapia del color también es una buena forma de fomentar la sensación de relax. Pídele al niño que cierre los ojos y que piense en un color que lo haga sentir tranquilo, relajado y cómodo. Con los ojos aún cerrados, pídele que imagine que ese color relajante flota a su alrededor, llenando su cuerpo y relajando su mente.

Reconocer el estrés

Enseña al pequeño a reconocer los síntomas de estrés, tensión, ira o nerviosismo que pueda haber en su cuerpo. Estas sensaciones negativas suelen producir tensión y contracción en determinadas partes del cuerpo, como el estómago, la mandíbula o los puños. Un niño que aprenda a reconocer estos síntomas físicos de estrés e ira podrá hacer un esfuerzo consciente para conseguir relajarse y recuperar el control de su cuerpo.

Via ehowenespanol.com

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