Beneficios del masaje infantil

Desde el nacimiento, los bebés necesitan tanto como el comer, el contacto físico y las muestras de afecto. El íntimo contacto madre-hijo, piel con piel, ha demostrado excelentes resultados en el desarrollo y en la prevención de enfermedades en los bebés prematuros.

En esta línea, el masaje infantil es una herramienta para potenciar el contacto padres-hijo y a la cual se otorgan múltiples beneficios para el niño, los padres y la sociedad. Estos beneficios no se quedan tan solo en el ámbito fisiológico, sino que influyen en el sistema emocional del bebé, fortaleciéndolo y creando un marco de confianza, seguridad y aceptación emocional. Esto favorecerá un crecimiento más equilibrado en todos los ámbitos de su persona.

El masaje puede ser realizado a cualquier edad pero se dirige sobre todo a bebés de 0 a 18 meses.
masaje infantil

Es una técnica milenaria, de comunicación tierna y agradable que los padres - tutores - cuidadores, pueden aprender para transmitirla a sus bebés-niños.

El masaje se expresa a través del tacto, "la curación mediante el tacto es la medicina más antigua que existe”, cuando las madres no tenían ninguna información, no contaban con otra cosa más que el amor que podían transmitir a través de su cuerpo. De hecho en muchas de las culturas orientales el masaje infantil, como una manera de auto-cuidado y prevención, era una práctica habitual dentro de la familia: Ayurveda en la Índia, Tui Na en China o Shiatshu en Japón.

En Europa la realización del masaje en los bebés es relativamente moderna. Hace más de 30 años el Dr. Frédérik Leboyer, un médico francés, lo descubre en unos de sus viajes por la India. Allí observó como una joven madre le daba masaje a su niño en las calles de Calcuta, y en honor a ella llamó a este masaje Shantala. Con ese nombre llega a Occidente.

El Dr. Leboyer definió al Shantala como “el Arte de dar Amor”.
Benefícios o pilares del masaje infantil

    Organismo del bebé

Tras el nacimiento, el bebé conoce el mundo mediante dos sentidos básicos: el olfato y el tacto. La piel es el mayor y más poderoso sistema de comunicación de que dispone el bebé y, mediante el olfato, es capaz de reconocer a su madre. Es tan importante el tacto para el niño que el proceso de mielinización neuronal (maduración y fortalecimiento de las conexiones neuronales) se ha relacionado con la estimulación táctil.

A nivel hormonal también se ven beneficios para el niño y la madre. Mediante el masaje se reducen las hormonas de estrés y se potencian la producción de endorfinas (hormonas del placer), de oxitocina y prolactina (hormonas imprescindibles para favorecer y fortalecer el vínculo con el bebé y también necesarias para la producción de leche materna)

El sistema inmunológico mejora, ya que con el masaje se reduce el estrés en el bebé, favoreciendo un estado de tranquilidad y relajación que fortalece su sistema defensivo.

El sistema gastrointestinal al nacimiento es inmaduro. El masaje infantil ayuda a su maduración y lo regula. Puede ser de gran ayuda para cólicos y gases, disminuyendo el dolor y aliviando el estreñimiento.

El masaje ayuda al sistema circulatorio y linfático, ayudando al retorno venoso y teniendo un efecto drenante.

El sistema muscular es relajado y tonificado por el masaje, disuelve nudos de tensión física y/o emocional.

     Sensorial

El masaje es una herramienta placentera para que el bebé tome conciencia de sí mismo, de su cuerpo y de sus límites. Aporta seguridad, confianza y autoestima que permite mantener un adecuado equilibrio emocional.

    Equilibrio tensión-relajación

Hablamos de tensión, ya que el estímulo táctil, auditivo, visual y emocional que se dan al bebé en el masaje, lo ponen en alerta, activando los procesos cognitivos de memorización y aprendizaje.

También es un momento de relajación ya que durante el masaje se reduce la tensión y se canaliza. El bebé puede disfrutar de una liberación emocional mediante el contacto corporal.

    Vínculo afectivo

Es indiscutible que crea y nutre los vínculos padres-bebé, imprescindibles para la relación futura y la comunicación entre ellos. Se ha visto que fortalecer estos vínculos puede disminuir la probabilidad de abandono físico, psíquico o emocional del niño y, por lo tanto disminuye, el riesgo de maltrato infantil.

Los beneficios del masaje infantil se pueden resumir en:

Beneficios para el bebé

    Ayuda a relajarlo, a liberar tensiones y ansiedad, haciendo posible bajar el nivel de estrés.
    Estimula el sistema inmunológico y el sistema nervioso.
    Ayuda a desarrollar una conciencia y una coordinación de su cuerpo.
    Estimula el sistema circulatorio y beneficia el ritmo cardíaco, la respiración y ayuda a mejorar la digestión.
    Incorpora pautas amorosas de aprendizaje y contacto con otros.
    Mejora el sueño, ayuda a dormir más profundo y tranquilo.
    Adquiere ritmos y rutinas.
    Ayuda a sentirse contenido, querido, escuchado, comprendido y aceptado.
    Promueve el estado saludable (afectivo, cognitivo, fisiológico y motriz).

Beneficios para padres

    Ayuda a la comunicación no verbal.
    Incrementa el vínculo padres / bebés.
    Fortalece el respeto mutuo.
    Favorece a la relajación del estrés de las mamás y los papás.
    Ayuda a las madres en la depresión post-parto.

Beneficios para la sociedad

    Disminuye la violencia y el maltrato infantil.
    Fortalece el vínculo.
    Favorece la relación humana.
    Mejora la calidad de vida.

¿A quién va dirigido?

Tiene una indicación universal, es decir, es beneficioso para todas aquellas familias que quieran experimentar con sus bebés los beneficios a corto y largo plazo del contacto físico.

En ciertas situaciones es muy recomendable como en los bebés prematuros o en niños con estancias hospitalarias largas. Los recién nacidos que han requerido largas hospitalizaciones en la unidad neonatal, tienen un rechazo al contacto debido a que éste contacto se ha contextualizado dentro de las manipulaciones médicas (pinchazos, vendajes, sondas…) El masaje puede ayudar a la aceptación del contacto físico y disminuir la ansiedad e irritabilidad de los bebés.

Otro grupo de niños donde el masaje sería muy recomendable es en los niños que padecen alguna minusvalía psíquica o física. El contacto físico mejora la aceptación y el vínculo con los padres y ayuda al crecimiento emocional del bebé.


Via www.mapfre.com

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